Qué convierte a una fábrica en fábrica
Tres cosas: ser dueño de la máquina, emplear a las manos que la operan y llevar un registro que se pueda abrir delante de usted. Quien tiene las tres cambia un perfil de cuenta en días; quien no, necesita semanas, porque la petición pasa por un tercero que usted no conoce.
Recibimos visitas con cita previa y grabamos la línea para quien no puede viajar. No pedimos un acuerdo de confidencialidad para ver una máquina funcionando: el acuerdo protege su diseño, no nuestro taller.